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| ¡¡No es una película italiana!! |
El Sacristán Serrano
Cuando todos se han ido, cuando nadie ha quedado, cuando el altar ha sido desmantelado y las casullas sirven para armar espantapájaros, sólo permanece...el Sacristán Serrano...
jueves, marzo 14, 2013
Habemus Sacellarium!
miércoles, octubre 13, 2010
Se cierra la Sacristía
martes, agosto 17, 2010
sábado, agosto 07, 2010
In Memoriam Marcela Velásquez Ureta
Debí escribir esta nota hace algunos meses. Pero el peso del trabajo cotidiano -y todas las demás excusas que los lectores de esta bitacóra de sobra conocen- lo impidió. Lo hago ahoraEl 30 de marzo del 2010, Martes Santo, falleció la señora Marcela Velásquez Ureta, católica arequipeña, madre de familia y una de las más destacadas defensoras de la liturgia y doctrina tradicionales de la Iglesia en el Perú.
Aun antes de conocerla personalmente había oído hablar con admiración de su valor en la defensa de esta causa. Tirios y troyanos recordaban a aquella señora que se desvelaba por apoyar en todas las múltiples pequeñas y grandes cosas -complicadas algunas, molestas casi todas- que requiere el mantenimiento de un apostolado, especialmente de uno católico tradicional, en medio de aguas turbulentas en algunas ocasiones, turbias siempre, pues la Pax Peruviana de la Iglesia en aquellos años era similar a un estanque putrefacto. Desde traer a los Padres del aeropuerto y velar por su bienestar durante su estadía, hasta socorrer en Arequipa al modestísimo padre Nicolás Factor Herrera, que con valor de levita antiguo, se erguía defendiendo la doctrina y la liturgia de su ordenación en el desierto de Arequipa, ante la befa de su Ordinario. De él supo conservar doña Marcela una suerte de fioretum, de rapiaria de anécdotas entre tristes y chistosas, acerca de las peripecias de defender una Fe combatida por sus propios fieles. Todo, con un humor castizo y sutil, pero profundo, casi como el del Niño de El Traje Nuevo del Emperador, aunque en este caso la que caminaba desnuda era la mismísima Iglesia.
Monseñor Marcel Lefebvre llegó incluso a ser su huésped, dando una charla en su casa en Lima, allá por los años 80s, en una de sus visitas al Perú. (Dicho sea de paso: ¿dónde andará la grabación de la entrevista que le hiciera a Monseñor Guido Lombardi para Panorama? Aquellos tiempos. El Perú devastado por las izquierdas, y en medio de los grandes pánicos y desastres, parecía levantarse la sombra de una Gran Reacción inminente, muchos eran ya los signos que la anunciaban. Pero los Dueños de la Pelota no lo quisieron así, y la "Paz y la Prosperidad" llegaron años después. Y ahora, nada, porque con tanta "estabilidad" hasta nos han quitado la Esperanza, reemplazándola por el Títere del Progreso Material).
Hará varios años, logramos conocerla. Su conversación era cautivante e intensa. Pero ya la larga enfermedad que padecía empezaba a menguar su vigor, precipitando su regreso a su ciudad natal. En aquella oportunidad, no podíamos dejar de escuchar cada una de sus frases con atención enorme. Le transmití saludos de amigos de Lima y del extranjero, sacerdotes algunos, con los que no se comunicaba en mucho tiempo. Me devolvió los parabienes, emocionada. Y es ahí cuando habló de una nueva devoción que estaba difundiendo, la Devoción a la Santísima Faz de Nuestro Señor, tal como fuera revelada a la hermana Pierina. yo le dije que tenía la Medalla, que me la había regalado un amigo chileno. Y ella me contestó: Hijito, ¡te la limosnearé, pues!
Pero luego los viajes, los trabajos y los días...
Señora Marcela, no será ya en este siglo en el que la visite para entregarle la Medalla. La visitaré mañana y entonces ya no serán necesarias las Medallas, porque conoceremos el Original y seremos por él conocidos. Que así sea, señora Marcela. (P.S.: También le traeré saludos)
Estuve en su casa el Viernes de Pasión. Ya estaba muy enferma. No logré verla. Recibió santamente los Sacramentos y falleció el Martes, precisamente el día consagrado a la Santa Faz.
viernes, abril 16, 2010
¡Feliz Cumpleaños, querido Santo Padre!

Dios lo protege más que nunca. ¡Que sepa fortalecerlo especialmente ante las pruebas en este día! Porque cuando las estupideces son tan simiescas y se repiten tanto, cansa rebatirlas siquiera.
P.S.: No os preocupéis, nobles lectores. El Sacristán ha de volver, llamado a la acción blogguística ante la invasión de la Hidra de la Estulticia.
jueves, enero 21, 2010
Oración de los que no tienen suerte
Por todos los que no han tenido suerte,
por los tipos de yeta y pocasuerte,
oremos...
¡Oh, Señor, piadoso y fuerte!
Por la grotesca lamentable hilera
de los que sin manzana y con dentera,
la taba Vida les salió culera.
Por el poeta hambriento
que mal nutrido de ilusión y viento
ve de golpe un buen día que no tiene talento.
Por la muchacha torda
que es feucha la pobre, y además pobre y gorda
y lo sabe la pobre, aun siendo un poco sorda.
Por el empleadillo el otro día
que musitaba solo en el tranvía
este resumen de su biografía:
"Yo podría quién sabe enamorarme
pero ya no da el naipe para eso.
Y cuando el naipe daba
las que quise querer no me quisieron
y las que me quisieron yo no quise
y l'única para perder el seso,
l'única por la cual yo moriría
o era capaz de hacer algo soberbio,
me la vengo a encontrar el otro día
ella vieja y yo viejo,
casada con un turco vigilante,
abandonada del marido luego,
de costurera en este Buenos Aires
con un chiquillo enfermo
¡y encima demasiado religiosa
"pa" divorciarse en Méjico!
Patrón de los que tenemos suerte,
Desde el mismo nacer hasta la muerte,
Jesús Cristo Dios y Hombre humilde y fuerte.
Que desde Herodes bestia carnicero,
hasta la Cruz y su reventadero
mucha fortuna no tuviste; pero...
¿Tuviste buena madre? -Yo también
¿Naciste en linda tierra? -Yo también
¿De buena estirpe y sangre? -Yo también
¿Todo cuanto pudiste hiciste el bien?
Pues yo también, ¡oh, yo también, mi Dios,
lo he deseado hacer junto con Vos
-sólo que muchas veces pierdo el tren-
y así aunque diga -"Oremos
por los que mucha suerte no tenemos"
te hago del ojo a vos
diciéndote (perdón): "Nosotros dos
nosotros dos ¿qué más queremos?..."
¡Mas sed para los Otros un milagroso Dios!
(Versión libre de J. del R.)
("Traducción" de Jerónimo del Rey (aka: Padre Castellani) de un poema de Gilbert K. Chesterton. Una colisión de genios e ingenios. Y una joya por resultado. Si te gusta el poema, noble lector, no estará de más recitar una oración por este Sacristán, que no tiene tan mala suerte, pero sí es un poco pordiosero de intercesiones y santos rezos. Especialmente cuando los necesita).
miércoles, enero 06, 2010
Instruidos por el Magisterio Secreto del Espíritu
Fue en verdad maravillosa y encomiable la fe de aquellos hombres santos, que logró, cuando los ojos de la carne no veían en aquel establo nada espléndido o magnífico, que con los de la fe vieran al que adoraron postrados en tierra.
Fray Luis de Granada

