miércoles, noviembre 04, 2009

Una respuesta a los Abortistas


La Peste Abortista vuelve a amenazar al Perú. Bajo la misma vieja trampa de la "despenalización de lo despenalizado" para meter el Chicharrón Gigante de la Protocolización y del Aborto Sentimental. Así, España en tres patadas, y a llorar al río.

Como saben que la gente no apoya sus Delirios Criminales, pues suben sus intentos por comisiones del congreso y cosas por el estilo. Pero no pasarán. Y si pasan, será por sobre nuestros cadáveres despedazados.

En fin. ¡Tantas cosas que se pueden decir contra la locura abortista! Para variar, este Sacristán les responderá ahora con poesía, de uno de los poetas mayores del siglo XX. Un hombre muy acertado en muchas cosas, y muy equivocado en algunas otras.

viernes, septiembre 04, 2009

Ecce, Sacellarius! Tres años de El Sacristán Serrano



Las frases son piedrecillas que el escritor arroja en el alma del lector. El diámetro de las ondas concéntricas que desplazan depende de las dimensiones del estanque

NICOLÁS GÓMEZ-DÁVILA

Hoy, El Sacristán Serrano cumple tres años como Profeta de Desventuras.

En los últimos tres años han pasado muchas cosas -algunas de ellas bastante inverosímiles, aun para los que podemos alcanzar algo del polvo sibilino de lo clásico y de lo católico (y de lo católico clásico, sobre todo).


Quién diría que después de asumidas estas ideas irían en poco tiempo recibiendo el creciente asentimiento de los tiempos. Y de Roma, caput mundi.


Pero en fin: ¡un gran abrazo a la distancia a todos nuestros nobles lectores! ¡A ellos nos debemos!

Un Gracias del Tamaño del Mausoleo de Halicarnaso por haber sido para nosotros un alma externada, un corazón compartido y una atenta oreja anhelante.

Decía Gabriel Marcel que amar a alguien era decirle: ¡no morirás!

Nobles Lectores: ¡No morirán nunca!

LAVS DEO VIRGINIQVE MATRI


jueves, septiembre 03, 2009

Levántate, resplandece






La canción de Isaías (60,1). Una de mis all time favorites de Palestrina.

¡Levántate, resplandece, Jerusalén, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre tí!

¿Los recuerdos? Noches de jetlag en el frío de junio, en el frío gélido de junio -frío que era anáfora y pleonasmo-, enfardado como el personaje de Un antiguo manuscrito, en compañía de la versión dirigida por el gran Bartolucci, con voces broncas y antiguas, reverberando las bóvedas de la Capilla Sixtina de Pío XII. Gripe. Estudios lánguidos y curiosos de Gruzinsky y Todorov. Cerros rojos y luminosidades enceguedoras. Y unas semanas antes, un Corte Inglés gigantesco en Barcelona, paraíso de aluminio y plástico ante el inminente Misterio de las Ocho de la Tarde.


Misterio inmenso para un tropical extremo que venía de donde en esos mismos momentos habitaba el Invierno.

Surge, Illuminare pertenece al propio de la Fiesta de la Epifanía.

Pero, ¿qué falta para Epifanía?


jueves, agosto 27, 2009

Mis (nuevos) dos centavos sobre el lío de la PUCP 2



Hacia una Solución Beneficiosa

En el siguiente post expondré algunas reflexiones tendientes a bosquejar una posible solución beneficiosa para el engorroso cûl de sac del lío de la PUCP.

Una solución beneficiosa. ¿Para la Junta Administradora de los Bienes de don José? Quizás, aunque no podría afirmarlo. ¿Para el grupo que controla actualmente la Universidad? No lo sé, pero al fin y al cabo, ese no es el punto. Sería una solución beneficiosa para el servicio de la causa de la Verdad, el Bien y la Belleza. Y por lo tanto, debiera satisfacer a ambas partes, que son católicas (démosle a don Malulo y a los suyos, cierto beneficio de la duda).

La tolerancia, como sabemos, no es una virtud. Ni mucho menos una creencia, a no ser quizá la creencia de los que no creen en nada, como diría el gran Chesterton. Y está subordinada, por tanto, a virtudes teologales como la Caridad y a virtudes cardinales como la Prudencia, siendo que si lanzada "así-sin-más" sin el concurso de las virtudes ni de la razón, puede acabar siendo gravamente perjudicial no sólo al bien común sino a la salvación de las almas. La expansión de la revolución, la tiranía del relativismo y la licuefacción generalizada de la coherencia doctrinal dentro de la Iglesia así como de su autoridad y magisterio, constituyen notables exempla de como el acto de tolerancia por sí mismo cumple la misma función que un arma o una herramienta, que usado en una circunstancia adecuada puede tender a un bien mayor relativo, pero que convertido en un ídolo inmanente y ciego -ajeno a razón y virtud- acaba siendo una Guillotina Maligna adversa a todo cuanto es bueno y decente en el mundo.

Recordemos algo fundamental: El Error no tiene derechos. Y eso está tan claro como que la oscuridad jamás producirá luz o la mentira, verdad, eo ipso. Pero dado el estado moral presente del nombre (signado por la caída), muchas veces lo mejor es enemigo de lo bueno. Eso lo dice hasta el Aquinate. Porque no vaya a ser que estemos edificando Torres sin cálculo previo y armando Ejércitos con tropas menguadas (Lc. 14, 25-33). Hacerlo sería de necios.

La realidad es que muchas universidades católicas en el Perú forman marxistas. Ya sea marxistas de Karl o ya sea marxistas de Groucho, especialmente en aquello de "¡Estos son mis principios! Si no le gustan, ¡tengo otros!" o en "No me malinterprete, señorita, mi interés en usted es puramente carnal". Los unos, reconvertidos ahora en "estudiosos de la cultura" o "posmodernos" o "teólogos de la liberación"; los otros, reconvertidos en fabricantes de Monstruos de Computación o en piadosos ganapanes.

¿Cuál es la solución para esta situación tan trágica?

Pues recuperar el verdadero sentido de la Universidad.

Uno de los más grandes daños de la Reforma Agraria velasquista fue asestar un golpe mortal al mecenazgo católico más desinteresado. Este factor impediría una reacción católica significativa durante el turbulento maremágno posconciliar, ahondaría la fractura de la intelectualidad católica en el Perú (junto con la "Hermenéutica de la Ruptura" y las teologías progresistas) y traería sólo ruina a una sociedad ya caracterizada por la debilidad de la cultura de la donación y del mecenazgo. El viejo hidalgo rural (no hablo aquí de los gamonales de horca y cuchillo, casi todos militantes del masónico Partido Aprista en la sierra sur, ni de los semi-bestiales y cuasi analfabetos rancherones, representados en la literatura arguediana por el figurón caricaturesco pero efectivo de don Bruno) de las zonas agrícolas más cercanas a la civilización, estaba más predispuesto por su naturaleza rentista a comprender la gran importancia de la contemplación y de las artes liberales. Pero la revolución reemplazó a estos personajes con los Magnates de la Sustitución de Importaciones, mitad gerentes yanquis, mitad burócratas peruchos, pensando en costos y beneficios en un mercado-campana de cristal. Y para arrancarles un cobre, la única alternativa era agitar con frenética insistencia el espantajo del Comunismo.

IDAT y más IDAT, hasta las estrellas.

Por todo lo anterior, consideramos -muy modestamente y siempre teniendo en cuenta la distancia sideral entre la covacha del Sacristán y el Solio de Santo Toribio-, que es menester alcanzar un acuerdo negociado y discreto, basado en los siguientes puntos:

1) Foto buena onda de abrazo peruviano con palmadita entre Malulo y Monseñor: Considerando que el asunto tiene lugar en la Civdad de los Reies del Perú y que es costumbre de esa comarca el abrazo restaña-puñaladas y el yo te estimo ante los flashes, tendrá que ser el primer punto del appeasement la foto de rigor. Monseñor -Dios mediante- tendría que tener a la PUCP entre la espada y la pared, y luego, graciosamente, accedería a un acuerdo. Si le parece demasiado extremo, pues que nombre a un Obispo Auxiliar o Vicario de línea confiable como proxy ante la PUCP. Malulo, si gusta, podría hacer lo mismo con su propio proxy.

Una vez tomada la foto se procederán a implementar -con discreción- los puntos negociados:

2) Un statu quo aceptable para todos: Representado por la proscripción absoluta de cualesquiera actividades pro-gay o pro-aborto en el campus, así como cualesquiera auspicios institucionales, académicos o colaboraciones con tales eventos por parte de la institución. Me parece que eso ya está dándose de alguna manera. Revisión de los cursos de teología para asegurar enfoques más aceptable (Roma no se edificó en un día, y mucho menos se reconstruirá en un plazo similar).

3) Establecimiento del Colegio Mayor de Santa Rosa de Lima: Monseñor, demostrando su gran desprendimiento, dejará que los señores de la PUCP sigan -mal que bien- administrando y decidiendo el rumbo del resto de la Universidad como mejor les parezca. A cambio - y como iniciativa puramente de la PUCP- se establecerá dentro de la universidad y con categoría de facultad, un Colegio Mayor de Letras, bajo la advocación de Santa Rosa, destinado a ofrecer un Bachillerato general en Letras, siguiendo el ejemplo de esa maravilla llamada Thomas Aquinas College. Ahí, con el concurso de profesores humanistas de Europa y Estados Unidos -traídos gracias a la generosidad de las Autoridades de la PUCP, aliviadas porque fuera de las puertas del Colegio podrán seguir tranquilos con sus labores pecuniarias y sus ritos liberales de baja intesidad-, se formará a un puñado selecto de jóvenes lumbreras destinado a ser la élite católica del Perú en el Futuro. ¿Los lineamientos? La educación clásica basada en un programa integrado de humanidades. ¿La administración? A cargo de una comisión que junte las pocas -pero existentes- figuras católicas intelectuales de valía en el Perú. Con este Colegio Mayor en sólo cinco años, el panorama (o mejor dicho, el páramo-rama) intelectual de la Iglesia Católica en el Perú cambiaría radicalmente.

4) Establecimiento de una Maestría y un Diplomado en Humanidades:

Estos posgrados estarían basados en experiencias análogas y enriquecedoras en países vecinos. Tendrían la función de iluminar humanísticamente en la medida de lo posible a los profesionales católicos con una carrera ya formada. Las demás maestrías de la PUCP seguirían como hasta ahora sin que nadie las perturbe. Y sin que nadie perturbe a la Maestría "católica".

5) Fundación "Riva Agüero":

Un fondo de becas de pregrado para el Colegio Mayor y para los posgrados de Humanidades, financiado por la generosidad de los señores PUCP, para alumnos católicos talentosos, a arbitrio de Monseñor.

6) A Pan y Manteles con Todos:

Apaciguado todo, creado un Colegio Mayor y una Maestría valiosos y mientras la "mosca" (llamada también "pasta" o "vil metal") siga circulando, a pan y manteles con todos. Todos nos amamos y respetamos, "somos familia", pero juntos y no revueltos. Que sigan ellos con lo suyo, que sigamos nosotros con lo nuestro. Si logra formarse una pusillus grex de intelectuales católicos ortodoxos y humanistas para el Perú, Riva Agüero, la Iglesia, los Trascendentales y Dios estarán satisfechos.

sábado, agosto 08, 2009

"Ahora debemos ayudarnos mutuamente a ganar el Cielo"



La Belleza de la Santidad y la Santidad de la Belleza.

Nada más ni nada menos.


Tu Felix Austria, nube!

viernes, julio 31, 2009

Mis (nuevos) dos centavos sobre el lío de la PUCP 1

De izq. a der. : El Rector Marcial Rubio, Cardenal Juan Luis Cipriani,
el Mariscal Petáin, el Monstruo de IDAT y don José de la Riva Agüero


1. Una Sorpresa Interesante:

(Para una introducción al tema, aconsejo revisar mis primeros "dos centavos", hace ya larguísimos dos años)

Mientras el lío judicial entre el Arzobispado de Lima (mejor dicho, entre la Junta de Administración de la Herencia del Doctor don José de la Riva Agüero, Marqués de Montealegre de Aulestia) y la PUCP parecía irse resolviendo en favor "del lado de Monseñor", un Fantasma recorría el Fundo Pando.

Y no era don Javier Diez Canseco, ni ningún otro revenant setentero.

Era el fantasma del "Redescubrimiento de la Identidad Católica". ¡Tañan las campanas, señores, táñanlas! (Y si hay algún cordero apetitoso, que se le degüelle). Conversatorios concurridísimos sobre Caritas in Veritate, seguidillas de gestos piadosos, declaraciones a todos los puntos cardinales sobre lo "amigos que somos de la Iglesia (con excepción del tenebroso Cardenal)" e incluso menciones ¡¡¡¡a la Ex Corde Ecclesiae!!!!

Para los que seguimos el lío cuando recién empezaba (y los señores PUCP quizá estaban más confiados) y estábamos habituados a oír argumentos como los del Dr. Avedaño (¿Y quién define lo que es una universidad católica?) y arengas con sordina a la "sociedad civil" y demás mastines progre-pornógrafos (v.g.: "Rafo" León y "Coqui" Bruce) para que se "manifiesten" en favor de la "autonomía" de la universidad, esta recurrencia a ademanes y argumentos "en católico" no puede más que ser sorpresiva y (algo) grata.

Porque todo hace indicar que los señores de la PUCP están en capilla.

Literalmente.

Ahora su argumento es que son Santa Teresita de Lisieux pero que no pueden adecuarse a la Ex Corde Ecclesiae porque según le dijo a no sé quién en no sé dónde un portapliegos del Vaticano, el documento pontificio "estará en revisión" en algún tiempo indeterminado del Futuro. O sea :"no tendríamos -ejem- ningún problema con la Ex Corde -aunque en verdad es un documento (ejem) poco "adecuado" a nuestra realidad-, pero Portapliegus dixit (o Portapliegus locutus, causa finita)"

Conclusión: Una Charada grandaza.


Casi una Galleta Óreo del tamaño del Himalaya.


Pero no hay porqué estar "prejuiciado" con respecto a las Charadas. Si sir Alec Guiness se convirtió a fuerza de interpretar papeles de cura o de católico, si el mismo socarrón y bujarrón de don Oscar Wilde acabó siendo recibido en el seno de la Santa Iglesia....

Monseñor Cipriani les "está haciendo apostolado". Muy a su manera. Y al parecer ha dado resultado. Uno de esos resultados de ciertos apostolados "a gente muy especial" que cuando los conocemos son ateos, un par de meses después, son ya católicos -o lo parecen- pero con la peregrina idea de que "siempre lo fueron", de que "siempre han pensado así".

Apoyamos a Monseñor en su labor apostólica hacia los señores de la PUCP. Porque yo pienso que el doctor Marcial Rubio no sólo es un "pata-super-buena-voz" sino que es susceptible de evolucionar hacia un catolicismo un tanto más ortodoxo.

Sugerimos a Monseñor que se lleve a don Marcial y a los "muchachos" a jugar pelota (un duelo-ordalía de basket sería ideal) y después a una Tertulia con té, galletitas, tabaco y demás frutos de la tierra de los que generosamente uno disfruta en cualquier "Centro Cultural".

Quién sabe si no hay sorpresas después de eso. Porque en el Perú, la principal religión -querámoslo o no- es la Amistad, el Compadrazgo.

2. Un Lío Peruano:

Pero en verdad, queridos lectores, y bromas aparte; esto me huele demasiado a "Lío Peruano".

Pero, ¿qué es un Lío Peruano? Podríamos definirlo como la versión jurídica y leguleya de la Merienda de Negros. Pero no lo haremos. Porque las Meriendas de Negros eran a veces un poco más comprensibles.

Por un lado, si supuestamente los Señores de la PUCP representaban el libre-pensamiento, el catolicismo más light y el vivero posmoderno más ameno para Norma Fuller y compañía, amén de otras criaturas antivida, antifamilia y anticristo, ¿los disfuerzos catolicoides y las viejas barbas setenteras en remojo buscando explícitamente "concordia" con la Iglesia no serán vistos por las abundantes e influyentes masas radicales estudiantiles y docentes como un intento de "vender su Alma Mater a Roma"?

Si eran tan "libres", ¿qué les pasó ahora?

Por otro lado, si las Autoridades de la PUCP visten de saco y se untan ceniza en la frente, entonando el Miserere, ¿se solucionará el problema? ¿O no es sólo un problema ideológico? ¿O la Junta de Administración tiene otros deseos e intenciones, más allá de la restitutio fidei?

Porque a veces pareciera que no es un lío ni jurídico, ni ideológico, ni político.

¿O será que Mamón es el verdadero Dios del Perú? ¿Y que ante su pecuniario altar donde los oficiantes se muerden y remuerden ya no caben pretextos de piedad o libertad?

3. Realidad, horrible Realidad:

Supongamos que Monseñor Cipriani -mejor dicho-, la Junta de Administración lograse imponer la voluntad de Riva Agüero y demás cosas destinadas a "reencaminar" a la PUCP -cosa que todos queremos, dicho sea de paso-, ¿qué podría pasar? ¿cuál sería el nuevo rostro de la "Pontificia"?


Probablemente acabe siendo una mezcla de IDAT con el Gobierno de Vichy.

Porque la triste verdad de las cosas es que en el Perú las universidades católicas auténticas poseen (con una excepción) un romance ya demasiado intenso con la Administración de Empresas y otras ciencias prácticas. Así, quizá podría darse el riesgo que de ser una máquina de producir ilustres oenegistas o sosias de Woody Allen y Yoko Ono en todas las ramas del saber, la PUCP pase a convertirse en una fábrica de Monstruos en Computación que llevaron en algún momento un curso de ética vagamente tomista cuyo recuerdo detestan.

¿Y eso qué tiene de malo?, podría preguntar algún engendro blondeliano.

Fuera de destruir la esencia de una Universidad (que es el cultivo de la contemplación de los Trascendentales, expresados con privilegio en las Artes Liberales) nada.

Lo peor del Gobierno de Vichy fue que no era tan malo. Es fácil despreciar a un gordo nordicista y clownesco como Quisling o incluso a un fanfarrón sacrílego como Degrelle, pero el viejo Márechal conservaba cierto honor. Y por eso lo triste era ver cómo de las cenizas de la República basura salía un Estado nuevo que rebajó su alta vocación a ser furgón de cola de la Locomotora Neopagana, persiguiendo a civiles e incluso niños indefensos y hasta a novelistas católicas. Pero más triste aún fue atestiguar cómo los bienintencionados -los poquisísimos bienintencionados- estaban en la misma combi con una multitud de excéntricos, sádicos, soplones y, lo peor de todo, de mercenarios vendidos que si el que marchaba en París hubiera sido el Ejército Rojo hubieran estado prontos a prestarse para comisarios y verdugos.

Y será triste también ver que una Causa Buena y Necesaria, acabe convertida en una Mascarada, donde los corsarios -después de besar el anillo de Monseñor-, lo puñalearán con la palabra maldita de los cínicos y los ganapanes. En el Perú ya hemos tenido bastante de sincretismos, acomodamientos e hipocresías. La presencia de la Falsa Religión del Compadrazgo y del Ídolo Mamón es ya demasiado grande, como para ergirle un Altar más después de una victoria pírrica de Monseñor, que habiendo ganado la plaza, se encuentre en medio del vencido campo enemigo, con poquísimos soldados, pero rodeado de auxiliares y felipillos, que anteayer no más blasfemaban y ahora baten hojas de palma.

Si va a ser así, mejor que se la quede "Malulo".

Tras los riesgos IDAT y Vichy se encuentra la misma ominosa razón: la absoluta ausencia de "capital humano" de nuestro lado, la absoluta soledad de la Iglesia Peruana en los medios intelectuales, artísticos y académicos.

Imaginemos que en protesta contra Monseñor, salen miríadas de catedráticos a fundar "la Universidad Libre del Perú", si Dios no empieza a sacar Intelectuales Católicos de las Piedras, no habría manera de satisfacer las cátedras de las ciencias del espíritu, porque ¡¡¡no hay gente!!!

Claro está que existen académicos e intelectuales católicos "ortodoxos" pero ya están pedidos casi todos (por la Sedes Sapientiae, la Universidad de Piura, la Católica San Pablo, la Santo Toribio de Mogrovejo y la Facultad de Teología de Lima).

Recordemos que el frondoso árbol de la intelectualidad católica en el Perú fue podado en los 60s por los Jerarcas, entusiastas difundidores del estéril y secularizante islam sociológico del Padre Gutiérrez o simplemente enemigos de todo cuanto oliese a inteligencia, verdad y belleza.

Y si esta ausencia de capital humano acarrea la desaparición de las facultades humanísticas y de los fecundos fondos editoriales, pues bienvenido IDAT-Vichy, a formar ujieres para San Dionisio Romero y las Mineras, y que nos lleve el Diablo.

Por eso creo que no hay que despreciar la posibilidad de un "concordato" entre el Arzobispado y la PUCP, aun si provisional, porque no habría nada peor que ser derrotados por la Victoria.

Continuará...

viernes, julio 24, 2009

El Eterno Retorno del Sacristán Serrano

Nuevamente retornamos a la brega bloggística en este espacio sedicente y lábil de las ondas procelosas de la red.



"Los tiempos pasan, las generaciones mueren, sólo Dios permanece", rezaba el viejo apotegma de monseñor Bossuet (que el piadoso Angulo mandó labrar en su capilla, ahora Iglesia, en La Pampilla, camino al Cementerio de La Apacheta, en Arequipa); y así, la breve vida que es un año ha corrido con premura inusitada, muriendo gentes, ideas y ensoñaciones y permaneciendo sólo la presencia misteriosa de nuestro Numen Redentor.



Hace algunos días era enero y ahora estamos en julio, y atisbamos ya los fuegos crepusculares de esta danza duodenaria de los meses.



En cierto momento, Goethe pone en labios de Fausto una expresión, que condensa la relación trágica entre el hombre moderno y el Tiempo: Si pudiera decirle a este instante, ¡detente! ¡eres tan bello!



Nosotros, los Hijos de la Iglesia, tenemos la Eternidad, gracias a Dios, y la gracia de Dios para alcanzarla, aun en las pequeñas cosas, precisamente a través de las pequeñas cosas, pues nuestros actos no mueren, no pasan, sino quedan, para salvarnos o hundirnos, el Día que sea la suma de todos los Días, la Suma de todos los Tiempos.



Y así nos salvamos del horror y la angustia.



En fin. Toda esta reflexión viene a propósito de nuestro eterno retorno (cada vez más peligrosamente pagano, ¡Dios nos libre!) pues volvemos a las andadas después de nuestros usuales abandonos de la bitácora.

Un abrazo a todos los lectores que todavía merodean por las inmediaciones de la Sacristía. Hemos abierto de nuevo la puerta y la chimenea ya está prendida.

Si la Acedia no nos mata trataremos los siguientes temas en próximas entradas:

1) El Lío de la Pontificia Universidad Católica del Perú, que parece entrar en trance de resolución, porque algunas barbazas apostólico-guevaristas ya están entrando en remojo.

2) El nuevo panorama del cultivo de la liturgia romana clásica en nuestra Patria y en el Mundo, bastante distinto al que existía cuando la Sacristía apareciera en el año 2006.

3) Presentar personajes católicos desconocidos de ayer y hoy, para entretenimiento y edificación de nuestros lectores.

4) Dar un punto de vista sobre un tema ya viejo y local: el llamado lío de los "Metapolíticos", una de las últimas manifestaciones del Barroco Mestizo en el Perú.

5) Desarrollar temas antropológico-literarios sobre aspectos menores del espíritu, como el tedio, el ocio, el negocio y la comida.

6) Otras cosas más.

Sin más, queridos lectores, los dejo con un interesantísimo artículo de nuestros amigos de la Asociación Roma Aeterna, sobre un tema entrañable: los tiempos aurorales de la lucha por la restauración litúrgica en el Perú.

Finalmente, rogaría a los lectores que me den indicaciones acerca de cómo resolver el engorroso asunto del interlineado en el blog, que a veces es muy estrecho y destruye el estilo característico de "El Sacristán Serrano".

No sin antes rogarles de manera extremadamente pordiosera que tengan presente en sus oraciones al editor de esta inmunda covacha, nos despedimos.

¡Hasta los posts!