martes, febrero 27, 2007

Face it, hippies. It's over....

Hubiéramos querido acabar el post anterior sobre Ayaviri con las frases del título (Que en peruano, podrían traducirse como: Piña, hippies, ya fueron). Provienen de un interesante video compuesto por el Padre Ray Blake, en la Revista en línea de la Parroquia de Santa María Magdalena, en Brighton, Inglaterra.



(...) dreams can come true again, when everything old is new again

Porque lo bueno, vuelve.

domingo, febrero 25, 2007

Ayayay, Ayaviri 3




3

Breves reflexiones finales


El escándalo llegó hasta a Chile. Claro, pero como esas noticias pintorescas que a veces gustan poner los diarios: Obispo bota a seminarista por jorobado.

Cartas de lectores a Caretas mostraban indignación ante tamaña barbarie.

Pero la realidad, como siempre, va más allá de un titular.

En el reportaje, Monseñor Ortega, tomado por sorpresa, responde con un diálogo informal, por así decirlo, y el buen periodista acaba convirtiéndolo en una entrevista.

Sin embargo, Monseñor deja claro en ese diálogo que no lo botó solamente por jorobado, sino por tener un carácter bastante grave y reaccionar siempre de manera airada.

Recordemos que el derecho canónico establece los diversos criterios de idoneidad de un candidato al sacerdocio, entre ellos la buena salud.

Hasta donde sabemos, una tumoración grande que continúa creciendo en la espalda no es precisamente una muestra de una salud óptima.

Eso no quiere decir, como insinuó cierta señora oenegista, una discriminación contra un hijo de Dios. Pensamientos análogos corresponden a los que creen que el sacerdocio es como el escalafón de una firma, la membresía de un club o la nomenklatura de un partido. Nadie quiere ser sacerdote propiamente. Es Dios quien llama a los labradores de su mies. No todos están llamados a esa Labor Santa, pero no por eso Dios deja de invitarlos a su convite. ¡Cuántos Santos no fueron sacerdotes! ¡Cuántos tuvieron graves enfermedades que los privaron de ese orden pero que a la vez fueron instrumentum sanctificationis!

Nos preguntamos, sin embargo, si es el único que ha salido del seminario recientemente. Y la respuesta es no. Pero el astuto reportero magnifica el caso del jorobadito y lo convierte en una maza con la que aporrea el trabajo de Monseñor Ortega. Todos sabemos lo que pasa cuando un obispo ortodoxo ajusta las clavijas a un seminario heterodoxo. Salen profesores -en este caso ya renunciaron varios- y salen seminaristas. El estado ruinoso de los seminarios diocesanos heterodoxos es bastante conocido por todos. Disciplina relajada que permite el ingreso de candidatos no aptos (y después los mismos y bienpensantes liberales que se indignan por esto se quejarán contra la Iglesia cuando vean en la tele a un cura acusado de cometer cosas impropias) entre otras cosas que sería largo y desagrable escribir.

No hubiera estado de más, si Monseñor, en lugar de sólo botar al seminarista jorobadito hubiera vaciado completamente el seminario. Porque, ¿qué vocaciones pueden suscitar aquellos que creen que el sacerdocio no existe, que el cura o es el escudero del agente pastoral o es el agente pastoral mismo, encargado de cooperar con la ONG local y reflexionar en escritos pesados y simplones sobre las realidades sociológico-pastorales en un contexto de neoliberalismo en el Altiplano? ¿Qué vocaciones santas pueden producir los que consideran que la Santa Iglesia de Cristo -al igual que la sociedad humana en la visión materialista dialéctica - pasó por diversas etapas (primitiva, feudal, burguesa, etc...) asumiendo parte de las superestructuras culturales de cada época histórica, entre ellas cosas como el ascetismo helénico y la moral burguesa, por ejemplo...?

Sobre el caso del padre Llanque la cosa corre por camino similar. Monseñor Ortega habla de los novísimos, de las postrimerías de la vida del hombre: muerte, juicio, infierno o gloria -cosa que no se oyó por treinta años en aquellos lugares - y empieza el cargamontón.

Monseñor Ortega no mintió. No tenía manera de saber si el padre Domingo estaba en el infierno o en el purgatorio. O quizá hasta en el cielo.

Pero los hijos del padre no comprendieron esto muy bien. Y se amargaron feo.


* * *




La batalla de los liberacionistas reciclados en posmodernos pastoral-andinistas está perdida. Por eso toda la commedia dell'arte mediática. Monseñor Ortega y Monseñor Schmalhausen continuarán evangelizando esas tierras. Y la gerontocracia boffiana seguirá siendo cada vez más marginal, hasta que la biología haga su trabajo y acaben unidos a la Pachamama que tanto amaron.

Porque no se engañe, querido lector, no son la Iglesia de los Pobres. Son la Iglesia de la Pobreza Moral e Intelectual, la Iglesia del Tedio y de la Corrección Política, de la Gravedad Falsa y de la Poesía-de-tercera-tipo-Silvio-Rodríguez. Quisieron ser socialistas y novedososos, y acabaron siendo igualitos a los curas constitucionales de la Francia del 1790. Con Marsellesa y tiros de mosquete en Misa. Y acabando muchos casados. Ya sea dejando los hábitos, ya sea montando una versión aculturada y andina del Matrimonio Segreto de Domenico Cimarosa.

Para todos los que queremos que la Iglesia siga siendo Católica en el Perú, éste ha sido un triunfo grande. Nos pintaban en el extranjero como la cuna de la Teología de la Liberación, como un país repleto de curas rojos y seres similares. Pero nuestro episcopado es cada vez más ortodoxo y vuelve a oírse en las cátedras de los Seminarios y de las Facultades la sana doctrina. Todavía quedan grandes reductos, es verdad, pero los heraldos negros ya pertenecen al ámbito de la paleontología. Y tenemos la fe de que algún día, respetando la voluntad postrera de don José de la Riva Agüero -que legó sus tierras para una Universidad CATÓLICA-, vuelva a ser la PUCP de Lima, un faro de Verdad, de Bien y de Belleza.

La batalla por la ortodoxia, sin embargo, es incompleta y mucho más áspera sino se libra junto con la batalla por la liturgia, la batalla por la Misa. No habría nada que pudiera reparar mejor el daño causado por la desevangelización que un Apostolado Tradicional. Entre los indígenas -especialmente los que han conservado mejor su vida tradicional agrícola y pastoril- sería un verdadero boom que los entusiasmaría mucho. Ya pasó en el Cusco, aunque es menester aclarar que los campesinos cusqueños son de una devoción y un ultramontanismo que no tiene equivalente en el Perú. (Ver: Historia de la Fraternidad de San Pedro en el Perú: III, IV, V, VI)

Quizá en algún lugar de Suiza haya algún buen Padre misionero que quiera regresar donde el pueblo que evangelizó y amó.

Los Señores Obispos del Sur Andino sólo tienen que llamarlo. Nada más.

lunes, febrero 19, 2007

Ayayay, Ayaviri 2


Monseñor Kay Schmalhausen Panizo



2

Verano del 2007

El mito del buen liberacionista

El jueves 25 de enero y a pocas páginas de la acostumbrada modelo de la semana, el suplemento político Caretas, de la conocida revista limeña de vida frívola, modas y cocina llamada Ellos y Ellas publicó un reportaje titulado Hostias con Ají. (Aconsejamos leerlo antes de proseguir con nuestro post).

Allí el periodista Samuel Ashcallay acometía la brava tarea de remover el tedio de los usuales lectores de esta revista - ahítos de playa, cebiche y pisco sour- con un escenario exótico: el Sur andino -o sea, Ilave, linchamientos, aymaras, muertes, contrabandos, hordas borrachosas y algunos lindos sitios visitados por Rafo León, ¿manyas?- donde un par de "ultraconservadores" obispos aguafiestas -del Sodalicio de Vida Cristiana y del Opus Dei, los dos grandes cucos de la burguesía librepensadora del Perú y de la plebe apóstata de las playas de Asia- había realizado las siguientes impiedades:


En el caso de Monseñor Schmalhausen SCV:


1) Haber "rescindido" el contrato a un supercura francés-de blue jean, chompa y ojos azules, inmejorable trinidad - llamado Francisco Fritsch en junio del 2006. Incluso le dio un plazo para abandonar la prelatura. De más está decir que Pancho es un cura de los buenos, de esos que son pobres y están con los pobres (Nota del Sacristán: ¡cómo les gusta la caridad a las personas -que gastan cuarenta dólares en el concierto de Silvio Rodríguez y votan siempre por Lourdes Flores!)

2) Con su acoso ultraconservador espantar a los padres Luis Béjar, director del Pre-seminario, y a los formadores del seminario de Chucuito, padres Degen, Gnaldi y Vasallo -todos argentinos, por si acaso-.

3) Haber traído a un padre de Lumen Dei que está cometiendo la gravísima ofensa de desterrar las prácticas destinadas a "inculturar la fe" en el pueblo aymara. O sea, algo chévere. Ancestral y telúrico. Seguramente tiene que ver con la Era de Acuario, ésa del musical Hair. Y con artesanías. Hartas artesanías.


En el caso de Monseñor Ortega SSC y OD:


1) Es sencillamente horrible: ¡Haber prohibido a un jorobadito ser sacerdote haciéndolo salir del seminario! ¡Imagínense, a un jorobadito!

2) Haber dicho en una Misa en sufragio del alma del sacerdote Domingo Llanque -primer sacerdote aymara- no saber si el difunto estaba en el infierno o en el purgatorio.


* *


Después de haber dejado por unos minutos en la pluma a ese Izquierdista Caviar que todos llevamos adentro, el Sacristán procederá a reasumirla y poner algunos puntos sobre algunas íes.


A Monseñor Schmalhausen - que es más peruano que el Pisco- los progresistas liberacionistas no le dieron tregua nunca. Ni siquiera en la Misa en que asumió la Prelatura el 30 de abril, pues en esos mismos instantes , el padre Francois Fritsch proclamó frente al Obispo, los invitados, peregrinos y demás feligreses que: Después de 500 años de evangelización, el pueblo quechua merece un obispo quechua.

Cualquier otro mortal hubiera considerado este desaire como una declaración de guerra. No así Monseñor Kay que no hizo más que hacerle caso.


Sí, como lees, querido lector, Monseñor les hizo caso.

Porque si quieren curas originarios, curas nacionales, que empiecen por irse, pues todos estos padres, tan aboriginistas, tienen como principal signo el ser casi todos extranjeros.


Después de 500 años de evangelización, el pueblo quechua merece un obispo peruano.

Y lo tuvo.

Monseñor les hizo caso. Y se amargaron con Monseñor. Gringos ingratos, caramba.

Sinceramente no sé qué tiene el buen padre Fritsch. Nada le haría mejor que regresar a su diócesis de origen en Francia y contemplar un poco esa suerte de antiutopía catastrófica que es la Iglesia-del Pueblo-de-Dios a la que le gusta tanto referirse.

Quizá, como Quevedo contemplando las ruinas de la patria suya, pueda alcanzar algún tipo de contrición y pasar sus últimos años escribiendo sonetos místicos y haciendo penitencia.


Hará dos décadas, varios agentes pastorales decidieron realizar un curso de bricolaje teológico: Cree su propia idolatría. Valiéndose de los manes de Franz Fanon y Levy Strauss y de toda la ralea de antropólogos-poetas a los que el velasquismo había encargado "inventar una tradición", lograron crear una mesa sin patas -pues las mesas con patas son preconciliares - y un cuchillo sin mango al que le falta la hoja - pues los cuchillos con mango y que tienen hojas son eurocéntricos y opresores- y tararán: ¡nació la Inculturación!

Las consecuencias inmediatas de este parto de los montes fue que los evangélicos, mormones y demás hierbas lograron pescas milagrosas de fieles (la ciudad de Juliaca, capital económica de la región de Puno, es ahora sesenta por ciento no-católica), entre otras cosas que sería largo nombrar.

Ahora cada vez hay más obispos católicos en el Sur Andino, que como obispos católicos tienen que propagar... ¿qué creen ustedes?... La Fe Católica...

Pero hay gente que no puede entender eso. Quizá se deba al hecho de que el excesivo consumo de caviar bloquea las zonas del cerebro vinculadas al pensamiento lógico. Está comprobado. Sino vayan a la universidad de los jesuitas de Lima, donde nadie puede entender el concepto de silogismo. Ni el mismo Padre Santuc, que ahora se está dedicando a Nietzsche y Kant.

Una de las cosas que más les ardió a los Señores Liberacionistas, fue que los Obispos y sus sacerdotes siempre hiciesen diagnósticos sombríos del estado de estas comarcas, con las siguientes frases: no se ha evangelizado, se ha hecho daño a los pobladores...existe una gran pobreza moral en la población, etc...

Pero al margen de esas cosas, que corresponden a la realidad, no dijeron muchas otras.

Porque Monseñor Kay es un caballero, en primer lugar.

Y jamás ventilaría ante la prensa cosas durísimas pero ciertas, como el hecho de que muchos curas de por allá vivían amancebados, en estados escandalosos y públicos , que rechazaban y combatían la práctica de los sacramentos, que muchos agentes y religiosos no sólo no hacían nada para evangelizar a la gente -bueno hubiera sido-, sino que daban mal ejemplo.

Por si acaso, el Sacristán Serrano no es un caballero, sólo un sacristán y puede darse la libertad de agarrar a palos a algunos de por ahí.

(Continuará: En el siguiente post hablaremos del caso del jorobadito y de las críticas a Monseñor Ortega y daremos un panorama acerca de la situación de la Iglesia Sur Peruana)



jueves, febrero 15, 2007

Ayayay, Ayaviri 1

Catedral de Ayaviri

1.

Invierno 2006

Allá por junio o julio del año pasado, nos llegó una carta que ciertos sacerdotes, religiosas, laicos y laicas enviarían en cuestión de días a Mons. Kay Schmalhausen Panizo, flamante Prelado de Ayaviri, comarca surandina del Perú y durante largos años bastión de la "Pastoral Andina", esa suerte de engendro -en el mejor de los sentidos de la palabra- que se expresa mejor en una de las conclusiones a las que llegaron los prelados de esas regiones en una Asamblea de 1975:“para que las clases oprimidas logren la liberación que anhelan, no con consejos desde fuera sino compartiendo sus luchas concretas”.

A confesión de parte, relevo de pruebas.

A principios del 2006, el Papa había nombrado como obispo de la prelatura de Ayaviri a un sacerdote ortodoxo, el Padre Kay Schmalhausen. De más está decir que a muchos Señores Curas, agentes pastorales y funcionarios de ONGs comarcanos eso les supo a chicharrón (o mejor dicho k'ankacho) de sebo.

La carta filtrada "denunciaba" algunos hechos vinculados a la restauración del catolicismo en esas regiones y estaba escrita en un tono entre "posconciliaristón" bien-pensante y contestatario. Decía que no resulta muy cortés la actitud de desconocer la voz de quienes tienen mayor experiencia y conocimiento de las necesidades pastorales de la Prelatura, ya sea porque son nacidos en ella o porque trabajan aquí desde hace muchos años.

Doble Caramba. Los cultores de la forma es lo de menos, los desenfadados y desotanados predicarores del activismo ideológico, exigían cortesía. ¡Y los revolucionarios críticos de todo lo antiguo, periclitado y conservador exigían respeto a la experiencia, a la gerontocracia boffiana que desarrolla las directrices pastorales, en fin, exigían respeto a la Tradición!

Pero, ¿quién nos filtró esta noticia? ¿algún sacristán quechua colega nuestro? ¿algún misionero de luenga barba destinado al leprosario? No...

Nos la "pasó" un amigo nuestro, directamente desde la Pontificia Universidad Católica del Perú (¡produciendo consumidores de caviar desde 1919!). Como una nota interesante: este amigo, a quien conocemos desde la infancia, había sido durante los primeros años de su vida un católico practicante de familias opusinófilas. Hasta que fue a estudiar a la PUCP y después de recibir Teología 1 y 2, acabó convertido en ateo. Gracias a Dios, vino a tallar después la "política universitaria" y la "comisión de la verdad y la reconciliación" y el amigo (no sólo de pan vive el hombre) acabó siendo lo que es ahora: "un hombre de buena voluntad".

Como hombre de buena voluntad, de corrección política y de la PUCP, tuvo que ver bastante -gracias a sus profesores- con todos los tráficos y políticas eclesiales de los rezagos de la Teología de la Liberación en el Perú, que después de varios años de vuelta al sentido común, se veía reducida a dos strongholds donde todavía alguien les hacía caso: la antedicha PUCP y Ayaviri.

A cargo de Ayaviri había estado Monseñor Godayol -proveniente de la Madre Patria- de quien disfrutamos de su personal estilo durante un Congreso Eucarístico en Arequipa. Más allá de las exhuberancias de sus misas -¿podemos llamarlas así, verdad?- nos quedamos con una frase suya, para el bronce: Me preguntan si soy teólogo de la liberación, y yo les digo: ¡sí, porque Jesús fue el primer teólogo de la liberación!

Caramba. Quisiéramos saber en qué evangelio apócrifo dice eso. Porque hasta donde sabemos Jesús era un carpintero y jamás pisó la Universidad de Lovaina.

(Continuará...)

Fotografías del Jubileo Sacerdotal del Padre M. Tisma


Diversas negligencias nuestras impidieron que publiquemos algunas fotografías del jubileo sacerdotal del Padre Milan Tisma, de Santiago de Chile. Como indicamos en un post anterior el P. Tisma -a quien no hace mucho tuvimos el gusto de conocer personalmente - cumplió diez años de sacerdos Christi secundum ordinem Melchisedec en el mes de enero:

















Agradecemos a nuestro lector, el señor J. Díaz, por compartirlas con nosotros.


viernes, febrero 09, 2007

Padre Laguérie: Continuamos el combate de Monseñor Lefebvre



El flamante blog del Padre Laguérie se puso bastante interesante hoy día. Un lector le hizo una serie de cuestionamientos en un mensaje. El Padre los respondió de manera certera. Su respuesta merece ser leída con atención, pues demuestra una agudeza y claridad cautivantes.

Para los que no son -no somos, mejor dicho- muy fluídos en el francés les presentamos a continuación una traducción sacristanesca hecha por nuestra lerda mano. Pedimos disculpas al público y a los traducidos, antes que todo, especialmente al Padre Laguérie, pues quizá no hayamos podido reflejar la chispa de su pluma.

Pedimos también a nuestros lectores que nos echen una manito en caso de que encuentren errores en la traducción.

El lector encontrará a lo largo del texto por lo menos dos palabras de la jerga "tradi" francesa: la primera es rallié (p. e.: ralliées, ralliement) que puede traducirse como reunido o pactado. Es un término, muchas veces derogatorio, es usado por gente de la FSSPX para referirse a las comunidades Ecclesia Dei. La segunda es "tradi", que creo que no requiere de mayor explicación, :-)


Bueno, voilà.



9 de febrero del 2007.

“Pactados” con la “Iglesia Conciliar”

Señor Padre:

Como joven “tradi” lo respeto, puesto que usted es un sacerdote tradicional, sin embargo este respeto no me impedirá hacer una crítica (constructiva).

Aquí está: Consiguió de Roma la integración dentro de Ecclesia Dei y fundó el IBP. Y como todas las comunidades tradis raillées (la palabra es polémica, pero no encuentro otra), parece usted regocijarse de ese estatus, que le da una legitimidad que no tiene la FSSPX, siempre oficialmente fuera de la Iglesia.

El problema es que los sacerdotes tradicionalistas que provienen del magisterio de Mons. Lefebvre y “pactan”, a menudo acaban por “olvidar” de dónde vienen.

Monseñor Lefebvre… No nos arriesgamos a hablar mucho de él, no nos atrevemos más a invocarle. Esto pasa cuando uno se reintegra oficialmente con Roma. Al final, resulta que no lo reivindicamos más (considerando que de no ser por él, no habría ni FSSPX, ni IBP, ni nada).

Por otra parte, compruebo que los sacerdotes tradis raillés adoptan una tendencia cada vez más «conciliar» : por supuesto al principio mantenemos la Misa de Siempre, continuamos condenando el modernismo en la Iglesia, pero poco a poco no nos atrevemos más a llamar a las cosas por su nombre, no nos permitimos decir que el Concilio fue una catástrofe, que fue el origen de la Misa reformada ; ni tampoco de ese ecumenismo escandaloso en el que se regodean Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Mantenemos la Misa de Siempre, pero ni una palabra sobre el escándalo del Concilio, sobre el escándalo de los « pedidos de perdón » de los últimos Papas, sobre el escándalo de Benedicto XVI en la mezquita, ni de ese ecumenismo al que no nos atrevemos más a llamarle por su nombre.

Le digo esto porque estoy preocupado. Antes del « pacto », un sacerdote parisino, a partir de ahora en el IBP , no se hacía empachos en decir la verdad sobre la Iglesia Conciliar. ¡Hoy en Radio Courtoisie dice que “Benedicto XVI es un tradi” (Sic) Léase: ¡paremos la lucha, las cosas están mejores, casi hemos triunfado ya que el Papa está con nosotros!

Mientras que basta leer los sorprendentes discursos de Benedicto XVI para darse cuenta de todo lo contrario.

Me preocupo, porque la pendiente que los amenaza tanto a usted como al IBP es acabar como la Fraternidad de San Pedro : terminamos siendo birritualistas, aceptando el Concilio y todos sus errores.

Monseñor Lefebvre tuvo razón al no hacer jamás concesión alguna a la Iglesia « Conciliar» ( ¿todavía emplea esa expresión ? ¿o se considera de hoy en adelante como parte de la Iglesia Conciliar ?)

Yo permanezco fiel a Monseñor Lefebvre y profundamente decepcionado por Benedicto XVI, que había causado mucha esperanza entre las filas « tradis » después de su elección en el 2005.

Fiel a Monseñor Lefebvre no debido a la Misa (la liturgia es sólo una consecuencia) sino por oposición al Concilio. Sí, Williamson tiene razón cuando dice : « un pastel en parte envenenado va todo a la basura ». Posiblemente el Concilio solamente está envenenado en parte, pero la Iglesia no puede tolerar que la Verdad sea corrompida solamente por ese 5 por ciento de error. El Concilio no puede ser interpretado a la luz de la Tradición. Sólo basta leerlo para darse cuenta que es totalmente masónico. Usted lo sabe muy bien, Padre. Hace algunos años usted se atrevía a tener un lenguaje claro. O es la Tradición o es el Vaticano II. Hay que escoger uno de los dos.

Espero, pues, que su « pacto » no se haga en detrimento de su fidelidad ni a Monseñor Lefebvre ni a su rechazo del Concilio y de los errores profesados por Benedicto XVI al aceptarlo.

Espero que su «pacto » sea una tribuna gracias a la cual pueda usted denunciar con toda fuerza las artimañas del clero conciliar podrido de arriba a abajo, un portavoz (sic) desde el que podrá refutar todos los errores de la Iglesia conciliar, como usted lo hacía hace algunos años.

No acabe como la Fraternidad de San Pedro : sentados en dos sillas a la vez, una tradicional, otra conciliar.

Puesto que no es la Misa la que hay que salvar, sino más bien hay que rechazar el Concilio. Y no vacilar en decir la verdad al Papa y a sus Obispos.

Le saludo respetuosamente, Señor Padre, y espero que la Iglesia sobreviva a la Crisis cuyas causas conocemos.

Gracias por haberme leído.

Marc Koenig - Versalles

Respuesta:

9 de febrero de 2007 15:20, por el Padre Laguérie

El IBP y el Concilio

Señor Marc Koenig,


Su comentario-pregunta contiene cuatro veces la expresión «pacto» o «pactados » (raillé, raillement) y tres la de « iglesia conciliar ». Es todo un programa y una expresión fija de una teología particular ; en todo caso, de un gran temor. Veamos si es legítima.

Cuando Monseñor Lefebvre, de venerable memoria, empleaba la expresión «iglesia conciliar » procuraba precisar que ni la expresión ni el concepto eran de él. ¡Muy por el contrario! Sepa, para este caso, que la expresión era del Cardenal Benelli y Monseñor Lefebvre la tenía por lo que es : una monstruosidad teológica. Como viejo lefebvrista , que no ha recibido lección de nadie al respecto, debo hacerle saber que la Iglesia conciliar no existe, no existió y gracias a Dios no existirá jamás. ¡Uf ! Me permito señarle, para lo que se ofrezca, que sólo existe una sola Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo, la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Precisamente este último punto es negado por los peores modernistas, a los que usted pareciera pisar los talones un poco rápido, sin ninguna malicia de su parte, por supuesto. Nos sugieren sin cesar un «pueblo de Dios » que no corresponde a la Iglesia de Jesucristo. Aceptando este concepto de iglesia conciliar, usted hace exactamente la misma cosa.

En cuanto a la expresión «pactado » o « pacto », me permito pedirlo que me diga qué signifca y le estaré muy agradecido por iluminarme. Los « raillés » son para mí los que obedecieron a la política preconizada por el Papa León XIII de confiar en la república francesa a pesar de todas las persecuciones sufridas por los católicos de este país. Mi opinión sobre eso no tiene ninguna importancia en nuestro debate, aunque mi vieja formación me lleva a obedecer más de buena gana a los Papas cuando exponen la Fe que cuando pactan con gobiernos. Pero eso no importa.

Es posible que usted vaya a explicarme que « pactar » significa, en la nueva teología, reconocer el poder de la Iglesia de Roma y su supremacía sobre todas las demás. Esto cae de verdad muy bien ya que es lo que confienso desde mi bautismo en 1952 en la Iglesia de San Juan Baustista de Sceaux. Vivamente deseo que usted piense la misma cosa, porque todo católico debe estar « pactado » de esa forma bajo pena de arriesgar su salvación eterna.

Pero si usted me dice que « pactar » es aceptar el error, quedarse pasivo, impotente, postrado y aniquilado delante del Leviatán moderno de la cloaca de todas las herejías, entonces siga su camino : ¡no hay nada que ver!

O más bien abra mejor los ojos y sobre todo, los oídos : los sacerdotes del IBP son aquellos a los que todavía se oye siempre sobre cuestiones doctrinales, mientras que el silencio de otros es bastante aturdidor. ¿A qué plumas se deben los estudios y enfoques sobre los textos del Vaticano II que usted lee ? ¡En cada Mascaret y Certitudes, no cierto! Mientras que repetir siempre, sin textos ni referencias, lo que ya sabemos desde hace 30 años –que el ecumenismo, la colegialidad y la libertad religiosa son escandalosas- no hace mucho por adelantar ni profundizar las cosas.

En cuanto a la liturgia y al peligro funesto del birritualismo, ningún instituto –ni la FSSPX- está tan moral y jurídicamente protegido con respecto a eso como el IBP. El mal ejemplo y las dificultades invencibles de otros vienen de sus opciones de salida. Quiero recordarle que no sólo no traicionamos a Monseñor Lefebvre ni abandonamos su obra (fuimos echados de modo indigno después de 10, 20, 30 años de servicios buenos y leales) sino que claramente resulta hoy que el combate del gran Prelado es llevado a cabo por los proscritos…

Los que conocieron de cerca a Monseñor Lefebvre saben muy bien que si hubiera podido hacer el mismo trabajo con el aval de Roma, no habría vacilado un segundo. ¿Cómo explicar de otra manera las centeranes –sí, las centenares – de veces donde cita como fundamento de su obra el decreto de erección de la FSSPX firmado en 1970 por Monseñor Charrière, estableciéndola como Pia Unio de derecho dicoesano ? De igual manera, ¿cómo explicar las centenares de veces que reclamó, sin éxito por otra parte, que nos dejen hacer la experiencia de la Tradición ?

Los «tradis » tienen verdaderamente una memoria corta. Le propongo leer, para refrescársela las páginas admirables del padre Héry en su obra maestra Non lieu sur un schisme. Usted se enterará allí de las verdaderas razones de las consagraciones episcopales, de la ruptura de los acuerdos de mayo de 1988 y mil otras cosas que le convencerán, que el Instituto del Buen Pastor hoy es la FSSPX de ayer más el aval de Roma, tan deseado por Monseñor Lefebvre.

Comentario de El Sacristán:
Qué certero. Los argumentos del amigo Koenig -los mismos de algunos por ahí y que nacen de oídas, silogismos no muy bien cuadrados, sentimentalismos o incluso gnosis misteriosas- fueron desmantelados. Sólo una nota: que sepamos, en este momento, ningún sacerdote de la Fraternidad de San Pedro celebra en el Nuevo Rito. Los birritualistas minoritarísimos se corrieron en diversas estampidas durante el año pasado e inicios de éste, uniéndose a diócesis en Francia, debido a la elección del Padre Berg como superior.

martes, febrero 06, 2007

El Blog del Padre Laguérie




Nos acabamos de enterar (¡Gracias, Pater por el dato!) de que el Padre Philippe Laguérie, Superior General del IBP, está editando un blog. Allí absuelve diversas consultas hechas por el público.

Destaca en el blog una interesante foto, donde se aprecia al Padre Philippe en sus mocedades, al lado de Monseñor Lefebvre.

El blog está bastante interesante y es una suerte de precursor de la futura página europea del Instituto (porque la latinoamericana ya existe) que aparecerá en los próximos días.

domingo, febrero 04, 2007

Viento en popa en el Instituto del Buen Pastor o La Francia domesticada

I


Finalmente, la Arquidiócesis de Burdeos alcanzó un acuerdo con respecto a la parroquia personal del Instituto del Buen Pastor. Desde el mismo momento de su providencial fundación, el IBP causó resquemores entre ciertos sectores del episcopado francés.

Gracias a Dios, se ha alcanzado una solución: Monseñor Ricard nombró oficialmente al Superior General Padre Laguérie como cura de Saint Eloi por cinco años, siendo su cura asistente el padre Héry.

Superado el impasse francés -por lo menos en sus aspectos jurídicos- ¿estará ya libre el camino al Motu Proprio?


II


Ceremonia de Tonsura e Imposición de Sotanas a Seminaristas del IBP
Saint Eloi en Burdeos, 4 de febrero del 2007. Cortesía IBP-Distrito de



A través de las Últimas Noticias del sitio web del Distrito Latinoamericano del Instituto del Buen Pastor nos enteramos de noticias muy felices para todos los que nos sentimos vinculados a esta gran obra de la Iglesia.

En primer lugar, hoy 4 de febrero, seminaristas de San Vicente de Courtalain han sido tonsurados y han tomado sotana en la iglesia de San Eloy de Burdeos, la base del IBP en el mundo. Tengámolos presentes en nuestras oraciones, especialmente a José Guadalupe, el seminarista mexicano.

En segundo lugar, el 15 de febrero habrá órdenes menores y ordenaciones al subdiaconado y diaconado para el Instituto por Monseñor Hass, Arzobispo de Liechtenstein.

Last but not least
, el 3 de marzo serán ordenados al sacerdocio de Cristo dos diáconos del Instituto en la iglesia parroquial de Courtalain, cedida para tal efecto por Monseñor Pansard, ordinario de Chartres, que también estará presente en la ceremonia.

Sí, el mismo Monseñor que viste y calza.

En verdad, la belicosa Francia parece haber sido domesticada.

El Panzer-Papst dejó la estrategia del Blitzkrieg, que por ejemplo, desplegó en el caso Maciel. Ahora el Santo Padre, maestro estratego, ha decidido realizar una larga maniobra envolvente. Y solucionado el problema que sirvió de pretexto a los gritones y fortalecido el IBP, el camino al Motu Proprio no será más que una de esas ofensivas finales que los teóricos militares denominan paseos triunfales.


En nuestras tierras, el Superior del Distrito Padre Rafael Navas realizará una serie de viajes a lo largo del continente antes de que acabe el verano meridional. Es muy probable, incluso que llegue muy cerca de nosotros.

Alabado sea el Señor.

Novedades sobre la Cuestión Tradicionalista


El excelente blog Secretum Meum Mihi publica hoy una entrevista al Cardenal Darío Castrillón Hoyos presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei. Esta entrevista fue realizada para El Catolicismo , órgano de la Arquidiócesis de Bogotá. Conocíamos su contenido desde la semana pasada, cuando fue publicada por Panorama Católico Internacional.

Las declaraciones del Cardenal resultan bastante interesantes. Para muestra algunos botones:

1) La FSSPX no es propiamente un cisma

2) Una flor sutil a la FSSPX, al resaltar ante un medio arquidiocesano oficioso, que son 500 sacerdotes y seiscientos mil fieles, en un número que está creciendo, con monasterios y seminarios, algunos llenos. (Nosotros teníamos entendido que eran 463 sacerdotes, pero a lo mejor a habido nuevas ordenaciones que han acercado la cifra de Padres a 500)

3) El Santo Padre prolongará el permiso para la celebración de la Misa de San Pío V, que no se contrapone a la Misa Nueva (no lo creen así algunas personitas: el Cardenal Daneels, por ejemplo, y algunos ordinarios franceses).


Una entrevista muy interesante y esperanzadora. Ojalá que haya también correspondencia.

Finalmente, entre los corrillos tradicionalistas del ciberespacio se maneja una nueva fecha para la salida del esperado Motu: 22 de febrero, Fiesta de la Cátedra de San Pedro.

Cultivemos la santa virtud de la paciencia, mientras tanto.