jueves, febrero 26, 2009

Imperdible: El Rabino Lefebvrista


Publicamos esta interesante nota de LifeSiteNews.Com, algo vieja ya, pero no por eso menos válida y fascinante. Mientras por ahí algunos intentaban defender lo que según su conciencia parecía indefendible e incomprensible (pero tanto aggiornamiento hasta les ha quitado la posibilidad de actuar según lo que creen o piensan) y explicaban "al mundo" que el levantamiento de las excomuniones de los obispos de la FSSPX era un acto de una generosidad casi quijotesca de un Papa que "buscaba la unidad" (según esta interpretación - considerando el aftermath de la decisión papal: destrucción de las relaciones del Papa con los "Rabinatos" de Israel e Italia, sublevación taimada de los obispos austriacos, acusaciones contra el Papa y la curia desde adentro, etc...- nuestro Santo Padre Cursivasería un incompetente y un ingenuo casi senil), el RabinoCursiva Levin sí comprende "The Big Picture": los tradicionalistas son NECESARIOS (oíd, monsieur Bermúdez) y tienen mucho qué aportar. Acá se cumple aquello de "las piedras gritarán...". Salud al Rabino Levin, que posee sabiduría muy rara en estos tiempos de slóganes y estupideces, incluso dentro de la Sponsa Christi.



La Izquierda en la Iglesia Católica está destruyendo la Fe, declara Rabino Ortodoxo



Por Hilary White, corresponsal en Roma

ROMA, 11 de febrero del 2009 (LifeSiteNews.com) El movimiento izquierdista disidente en la Iglesia Católica ha debilitado severamente las enseñanzas morales católicas sobre la vida y la familia durante los últimos cuarenta años, declaró a LifeSiteNews.com un prominente rabino ortodoxo de E.E.U.U.. El rabino Yehuda Levin, que encabeza un grupo de 800 rabinos ortodoxos, además restó importancia a las acusaciones de que la Santa Sede no se ha distanciado lo suficiente de los comentarios hechos sobre el Holocausto por Monseñor Richard Williamson, de la Sociedad de San Pío X (SSPX).


"Apoyo esta medida" para reconciliar a la facción tradicionalista en la Iglesia, dijo, "porque entiendo el panorama mayor, que es que la Iglesia Católica tiene un problema. Hay un ala izquierda poderosa en la Iglesia que está haciendo un daño inconmensurable a la fe".

El rabino Levin dijo que entiende "perfectamente" porqué esta reconciliación es vital para la lucha contra el aborto y el movimiento homosexualista.


"Me doy cuenta que es muy importante llenar los bancos de la Iglesia Católica no con católicos culturales o izquierdistas que contribuyen destruir a la Iglesia y corromper sus valores." Esta corrupción, declaró, "tiene un efecto contagioso en todas y cada una de las comunidades religiosas en el mundo."


"¿Qué está haciendo el Papa? Está intentando traer de regreso a los tradicionalistas porque tienen muchas cosas muy importantes para contribuir para el bien del catolicismo. Ahora, si en medio de este proceso, incluye inadvertidamente a alguien prominente en el movimiento tradicionalista que dice cosas muy extrañas sobre el Holocausto, ¿es esa una razón para tirar al bebé de la tina y condenar al Papa Benedicto? ¡Absolutamente no!".


Durante una visita a Roma a fines de enero, el Rabino Levin contó a LifeSiteNews.com que considera que el furor mediático sobre el levantamiento de las excomuniones de los cuatro obispos de la Sociedad de San Pío X es una "cortina de humo". Consideró como "ridículas" las acusaciones que tachan de "antisemitas" al Papa Benedicto XVI o a la Iglesia Católica, y describió como "muy fuertes" las declaraciones de distanciamiento de los comentarios de Williamson por parte de la Santa Sede y del Papa .


El Rabino Levin estuvo en Roma ocupado en diversas reuniones con funcionarios de alto nivel del Vaticano, proponiendo una "nueva corriente de pensamiento" para el diálogo interreligioso de la Iglesia, basada en las doctrinas morales compartidas, particularmente en el derecho a la vida y la santidad del matrimonio natural.


"El asunto más importante", reiteró, es el trabajo que la Iglesia realiza "para salvar bebés del aborto y proteger las mentes de los niños y jóvenes, ayudándolos a distinguir el bien del mal en asuntos de vida y familia."

"Hacia allí es donde debe apuntar el ecumenismo y el diálogo religioso." (....)


Cómo estamos hoy, ¿no? El buen rabino Levin -tenía que ser un rabino, no podría ser jamás un jerarca católico, porque le harían el "apanado"- nos enseña el camino del único diálogo interreligioso posible. Ojalá no lo espante Kasper, como a la TAC. Para tener una idea aproximada de cómo entiende don Walter el ecumenismo, ved aquí.)


(P.S.: Pido disculpas a doña Paloma San Basilio. Ella no tiene la culpa. Otra cosa: todos los comentarios sin responder ya han sido contestados)

11 comentarios:

Chateaubriand dijo...

No por nada este verdadero caballero es un judío "ortodoxo". Eso de los católicos de izquierda, no me creo lo de católicos.

Nicodemus dijo...

No es sorprendente en absoluto. Los judíos jasídicos más ortodoxos y radicales son profundamente anti-sionistas y contarios a cualquier tipo de izquierdismo o liberalismo.

roncuaz dijo...

No sé mucho de judíos, más allá de lo que de judíos tenemos los cristianos pero este Levin tiene los ojos abiertos. Pienso que lo que dice es lo que diría cualquier analista desapasionado o desinteresado de defender alguna posición ideológica. La "izquierda" católica no es católica sino izquierda y punto... el resto son disfraces... y en verdad, los judíos han desarrollado una intocabilidad admirable (para bien y para mal), si un católico hubiera dicho lo que él, vaya lluvia de palos...

Anónimo dijo...

Ciertamente la Carta de Su Santidad es un gesto de misericordia y generosidad para con las Conferencias Episcopales y ciertos prelados que se han manifestado contra y algunos con odio contra Su Persona, como Vicario de Cristo, queriendo minar su Autoridad Suprema que El ejerce de derecho divino y no por consenso colegial de sus subordinados...
Convoca a quienes se han revelado, con soberbia igualitaria, contra la Autoridad del Papa... Sin tener porqué hacerlo, la bondad paternal de Benedicto XVI, les explica, con paciencia, los motivos de sus decisiones y les pide colaborar con El en la aplicación de sus decretos; pero muchos Obispos rechazan, critican y/o se niegan a acatar y aplicar como es debido. El Papa los llama a la cordura, a ser amplios, fieles y generosos en el apostolado.
Que los Obispos entiendan que su deber es de colaborar con el Papa y se alejen de su actitud mezquina ante la Tradición que los recubre de un manto de naturaleza cismática, como bien se puede apreciar especialmente desde que reina Benedicto XVI.

flaps dijo...

Este Rabino no entiende el gesto del perdon y piedad ofrecido por SS B XVI a los lefervristas.
Y sencillamento no lo comprendera ,porque los judios solo entienden el ojo por ojo y diente por diente, por eso pretende ver mensajes secretos o cortinas de humo donde no las hay.

Anónimo dijo...

Apoyando a la Iglesia

http://www.youtube.com/watch?v=ntwncXj8DTE

Anónimo dijo...

21 marzo, 2009
Hans Küng: rechina los dientes en su triste apostasía

Kung Entrevista a Hans Küng realizada por José Manuel Vidal en Periodista Digital.

Pregunta.- Profesor, ¿qué opina de la polémica suscitada por el Papa Ratzinger, al condenar el preservativo como medio para combatir el Sida en África?

Respuesta.- La postura del Papa Ratzinger es la consecuencia de la encíclica Humanae Vitae de Pablo VI. Una encíclica que excluyó todo tipo de contracepción. Esta fue también la posición del Papa Wojtyla y del Papa Ratzinger durante los últimos 30 años. Pero ahora se ven las consecuencias de este dogmatismo y de este moralismo rigorista del Vaticano.

P.- ¿Le duele especialmente por las consecuencias que este moralismo intolerante puede tener en el continente negro?

R.- Sí. Me da muchísima pena constatar que la Historia juzgará a ambos Papas como dos de los mayores responsables de la propagación del Sida, especialmente en países con grandes mayorías o minorías católicas, como es el caso de África. Es sumamente hipócrita condenar los preservativos en regiones como las africanas con alto riesgo de Sida y, al mismo tiempo, querer proteger a los pobres de las enfermedades más nocivas.

P.- En ese mismo ámbito de la moral, la Conferencia episcopal española acaba de lanzar una campaña contra el aborto que está suscitando mucha polémica. ¿La ha visto? ¿Qué le parece?

R.- No conozco la situación a fondo, pero me parece verdaderamente inútil que el Episcopado español empiece, de nuevo, batallas viejas. Porque la del aborto es una vieja batalla perdida de antemano. He visto esa nueva campaña del lince, que me parece muy demagógica y, por lo tanto, muy falsa. Además, a mi juicio, es muy perjudicial para la propia Iglesia regresar a la vieja batalla del aborto.

P.- Los obispos españoles dicen que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere imponer un laicismo radical y anticatólico.

R.- La jerarquía no tiene por qué bendecir todas las políticas del Gobierno. Los obispos pueden criticar, pero no agitar a las masas. Si me permitiesen darles un consejo, les diría que no vuelvan a las batallas de ayer. Lo que deben hacer es ver, junto al Gobierno, qué es lo mejor para España. Sobre todo en la difícil situación social, política y económica que está atravesando el país.

P.- Una Iglesia como simple autoridad moral.

R.- Evidentemente, el problema para el episcopado español es que lleva años defendiendo las posturas intransigentes y rigoristas de la derecha. Lo que necesita la Iglesia española es situarse en una vía media razonable.

P.- Partidario de una Iglesia dialogante y samaritana…

R.- Sí. Una Iglesia de diálogo, que apuesta por el diálogo y con entrañas de misericordia. Sin convertirse en un partido político. La Iglesia no puede ser socialista ni de derechas, sino buscadora de la verdad.

P.- En la segunda entrega de sus Memorias, su camino se entrecruza con el del actual Papa Ratzinger, del que llega a decir que como teólogo “no ha aportado nada significativo a la Teología”.

R.- Decir eso no es decir que sea un mal teólogo. Eso sí, creo que aporta poco a la evolución de la Teología, porque es de los teólogos que sólo quieren conservar la tradición. Él ha estudiado muy bien a San Agustín, San Buenaventura y otras teologías tradicionales y neoescolásticas, pero sin proponer ideas nuevas. Permanece en el paradigma helenístico-romano-católico-medieval, con una perspectiva muy restringida y estricta. No tiene ninguna simpatía a los reformadores, es muy escéptico hacia la Ilustración y la modernidad. En este sentido, él tiene una visión muy estricta del mundo actual. Mientras el mundo se mueve del paradigma moderno a un paradigma postmoderno o transmoderno, él permanece en el anterior paradigma dogmático-helenístico. En dogmática es helenista, y en Gobierno es romanista católico, en el sentido de promover una Iglesia medieval.

P.- ¿Un Papa absolutista?

R.- Este absolutismo papal no es del primer milenio. Es una consecuencia de al reforma gregoriana del siglo XI. La ley del celibato es del siglo XI, y el clericalismo extremo también es del siglo XI. La reforma gregoriana hizo una revolución desde arriba. El Papa Ratzinger vuelve, de nuevo, a la misa tridentina, que no es la misa del origen, pero sí la medieval. Esa es su situación: él ve todo el mundo a través de estas lentes.

P.- ¿Y cómo es el Papa Ratzinger como persona?

R.- Es un hombre extremadamente inteligente, muy humano en el trato personal, con muchas cualidades.

P.- La suya y la del Papa fueron y son vidas paralelas.

R.- Nuestros caminos fueron paralelos y, sin embargo, muy distintos. De hecho, nuestras respectivas reacciones –tan diferentes entre sí- a los signos de los tiempos son, hasta cierto punto, ejemplares en lo que atañe al curso seguido por la Iglesia y la teología. Está claro que nuestras vidas no están entrelazadas por el destino ni yo contemplo mi vida en el espejo de Ratzinger. Cada cual vive su propia vida. Pero, durante aproximadamente cuatro décadas nuestras trayectorias vitales transcurrieron en gran medida en paralelo, para separarse y volver a cruzarse más tarde.

P.- ¿La diferencia fundamental entre ambos?

R.- En la década de los sesenta, yo, a diferencia de Joseph Ratzinger, tomé la decisión de no comprometerme con el sistema jerárquico romano ni ponerme al servicio de una Iglesia clerical-centralista.

P.- ¿Cuáles son los valores esenciales de Hans Küng?

R.- Libertad y verdad han sido y siguen siendo dos valores centrales en mi existencia intelectual. Nunca me he considerado del número de los “beati possidentes”, de aquellos que, llenos de felicidad y orgullo, creen estar en posesión de la verdad. Antes bien, me he sentido solidario con los buscadores de la verdad.

P.- Dos valores que lo convirtieron en el “enfant terrible” del poder Vaticano. ¿Cómo ve el papado actual?

R.- En crisis total y surcado por una serie de errores sumamente graves y que han cambiado la posición del Papa en la Iglesia y en el mundo. De tal forma que, por vez primera en la Historia, el Papa tuvo que defenderse escribiendo una carta a los obispos, en la que reconoce que es un Papa falible.

P.- ¿Errores de comunicación, como dicen algunos, o de gobierno?

R.- Evidentemente se trata de errores de gobierno. Y errores graves, que van desde ofender a los musulmanes en Ratisbona, a los protestantes, a los indios, y ahora a los judíos con el caso de los obispos lefebvrianos.

P.- ¿El caso de los lefebvrianos es especial?

R.- Sí, porque ilustra a la perfección el temor y la constatación de muchos fieles de que Benedicto XVI quiere relativizar el Concilio Vaticano II. Y la verdad es que ha iniciado una clara política de restauración.

P.- ¿Usted cree que está volviendo atrás?

R.- Es evidente en muchas cosas. Por ejemplo, en la restauración de la liturgia medieval, que no es la liturgia auténtica. Al comienzo, la liturgia romana era la griega. Pero la que él ha reintroducido es la misa tridentina. Un signo claro de involución.

P.- ¿No le da pena la situación del Papa?

R.- Me da mucha pena, porque lo conozco íntimamente. No hace mucho, estuve con él en Castelgandolfo, departiendo amistosamente. Siempre pensé que sería un Papa conservador, pero también que haría algunas reformas. Pero no ha hecho ninguna reforma, y, en cambio, ha cometido muchos errores. Estoy convencido de que un Papa podría ser el inspirador de toda la Cristiandad. Pero eso es algo que ha olvidado. Todo es verdaderamente muy triste. Y, para él, muy duro personalmente.

P.- ¿Y para los fieles no es duro también?

R.- Sí, pero él, en su carta muestra solamente un dolor personal, no ve el dolor de la gente. Los dolores de más de 100.000 sacerdotes casados, que son excluidos de ministerio. No ve los dolores de los divorciados. No ve los dolores de las mujeres que tienen que usar medios anticonceptivos. No ve los dolores de los teólogos de la Liberación, que él como cardenal marginó y trató de manera no muy cristiana. Él ve solamente su propio dolor, su propio universo. Él ve todo desde el Palacio Pontificio, y prácticamente no ve el mundo como es en realidad.

P.-¿Cómo puede la Iglesia recuperar el espíritu de Juan XXIII y la primavera conciliar? ¿Con un nuevo concilio, quizás?

R.- Eso es muy difícil. Porque el sistema de los nombramientos episcopales es un problema esencial. No queda en él ningún elemento democrático de los orígenes de la Iglesia, cuando regía el principio de ‘ningún obispo impuesto’. Ahora, todo el episcopado es impuesto y conformista. Porque los criterios de elección episcopal son: aceptar la Humanae Vitae y la ley del celibato y estar en contra de la ordenación de las mujeres. Todo eso conforma un Episcopado muy conformista. Y el Colegio cardenalicio también está integrado solamente por personas que forman parte de la política romana.

P.- Aún siendo difícil, ¿hay alguna posibilidad de renovación eclesial?

R.- Hay dos posibilidades. Una, que las comunidades y parroquias toquen fondo y se queden sin clero y sin eucaristía. En esa situación catastrófica, es posible que surja un “Juan XXIV”. La otra posibilidad es que la actual situación provoque más y más reacciones y protestas. Que la gente se manifieste por un Concilio Vaticano III, por el aggiornamento y por el diálogo. En cualquier caso, no será nada fácil.

P.- ¿Los teólogos como usted tienen poder?

R.- Claro que sí. El teólogo tiene poder y puede abusar de él.

P.- Le acusan de criticar por criticar.

R.- Nunca he entendido la crítica de manera negativa, sino siempre como presupuesto de algo nuevo. Pero tampoco he entendido la eclesialidad como conformismo y dogmatismo teológico, sino como servicio a la Iglesia y a la comunidad de los creyentes.

P.- ¿Qué obispos necesitamos hoy?

R.- Un episcopado que no disimule los notorios problemas de la Iglesia, sino que los llame abiertamente por su nombre y los aborde enérgicamente.

P.- ¿Y qué Iglesia?

R.- La Iglesia del presente y del futuro necesita aggiornamento y no tradicionalismo de la fe y de la doctrina moral; colegialidad del Papa con los obispos y no un centralismo romano autoritario; apertura al mundo moderno y no de nuevo una campaña antimodernista; diálogo también en el seno de la Iglesia católica y no de nuevo la Inquisición y la negación de la libertad de conciencia y de enseñanza; ecumenismo y no de nuevo la proclamación arrogante de una única Iglesia verdadera. Porque no sólo existe la dictadura del relativismo, como dice el Papa Ratzinger, sino también la dictadura del absolutismo, que muchos ven corporeizada en el culto personal al papado. Ninguna de estas dictaduras se corresponde con la verdad cristiana.

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Como Secretum Meum Mihi también nos preguntamos:

- Card. Roger Mahony (arzobispo de Los Angeles, California): ¿publicará Ud. en la revista de su arquidiócesis que a este individuo se le prohíbe pisar cualquier instalación católica dentro del territorio de su jurisdicción?

- Monseñor Gerhard Ludwig Müller (obispo de Regensburg, Alemania): ¿hará Ud. público algún documento en el cual prohíba clara y contundentemente la entrada de este individuo a su diócesis?

- Sres. obispos de Alemania, Suiza, Francia, Austria, etc...: ¿pedirán Uds. públicamente que este individuo se retracte claramente y sin ambigüedades de los disparates que profiere constantemente?

- Sres. obispos de Argentina: ¿publicaran Uds. un comunicado de prensa en el que claramente se distancien de este individuo y de sus posiciones?

- Sr. Cardenal Pedro Rubiano (Arzobispo d Bogotá, Colombia): ¿Publicará Ud. en primera página del periódico de su arquidiócesis alguna repulsa contra este individuo y sus posiciones, ese mismo al que, en esa misma publicación, le han dedicado primera página?

¡La esperanza es lo último que se pierde!

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Etiquetas: APOSTASIA, NUEVO ORDEN MUNDIAL
1 comentarios:

Terzio dijo...

El de la foto (el que no es Küng) es un ex-sacerdote (secularizado y casado) que dirige esa web de Religión Digital. En los blogs, han publicado una crítica muy justa:

Hans Küg, crónica de un resentido

Me parece que Küng hace muchos años que se definió como "enemigo" de Ratzinger. El gesto acogedor de Beedicto XVI, al poco de asumir el Pontificado, tiene esta agresiva y malévola respuesta. Es evidente que Küng se auto-retrata cuando agrede de esa manera torpe e injusta al Papa.

Si el Dante re-escribiera su Divina Commedia, no dudaría en colocar a Küng en el círculo de los peores envidiosos, rabiando y mordiendo.

Una tristeza, la verdad.

Anónimo dijo...

¿Quién hizo esa entrevista? ¿El diablo?

MARCVM dijo...

Benemérito Sacristán: Que pasa que no te he visto por más de un mes dar señales de vida por esta Sacristía Blogger. Espero estés bien.

In Christo +
Un Asiduo Lector.

Anónimo dijo...

Oye Sacristan eso yo lo lei en RADIO MORTANDAD con el mismo titulo

Anónimo dijo...

Nadie es dueño de la verdad, que es una sola, y los caminos del Señor son inimaginables. Los hombres veraces son pocos, y así como la Iglesia, la verdad se mueve entre olas gigantescas y peligrosas. Pero no importa, porque las palabras "no pasarán".Yo he pasado por momentos terribles y he comprendido que al final siempre está la justicia.
Roberto Nelson